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Cómo controlar la contaminación del suelo

By Jamie

La contaminación del suelo es la adición de productos químicos tóxicos y nocivos, sales, microorganismos y elementos radiactivos a la capa de suelo. Estas sustancias disminuyen la fertilidad del suelo mediante la reducción de su contenido mineral. También afectan adversamente el crecimiento de plantas y animales. La contaminación del suelo es un gran problema, pero se están tomando medidas para controlarlo.

Instrucciones

Reducir el uso de productos químicos

1 Los pesticidas y fungicidas son esenciales para el crecimiento vegetal, pero su uso excesivo ha llevado a la contaminación del suelo. Bio-fertilización y abonos deben utilizarse en lugar de sus alternativas químicas. Biofertilización es un proceso en el cual ciertos microorganismos se utilizan para aumentar la capacidad de la fertilidad y el crecimiento de suelo. El proceso reduce la necesidad de pesticidas y fungicidas. El estiércol, por su parte, se considera siempre preferibles a los pesticidas. En su forma orgánica, estiércol tiene pocos efectos negativos sobre el sistema ecológico.

2 El reciclaje es otra forma de reducir y controlar la contaminación del suelo. Reciclaje de papel, plástico y otros materiales reduce el volumen de residuos en los vertederos, otra causa común de la contaminación del suelo.

3 De-forestación, la tala de árboles, causa erosión, la contaminación y la pérdida de fertilidad de la capa superficial del suelo. La plantación de árboles - o re-forestación - ayuda a prevenir la erosión del suelo y la contaminación.

4 Las malezas absorben los minerales en el suelo. Reducir el crecimiento de malas hierbas ayuda a reducir la contaminación del suelo. Uno de los métodos más comunes de reducir el crecimiento de malas hierbas está cubriendo el suelo con numerosas capas de periódicos mojados o una lámina de plástico por varias semanas antes del cultivo. Esto impide que la luz llegue a las malas hierbas, que las mata.

5 pozos designados deben ser utilizados para el vertido de los residuos del suelo. Estos residuos deben ser tratados químicamente y biológicamente para que sean menos tóxicos y peligrosos. El tratamiento biológico implica el uso de microorganismos anaerobios, tales como metanógenos y acetógenos, que ayudan a descomponer los residuos del suelo en una forma menos tóxico y biodegradable.