Portada

Tratamiento farmacológico para el insomnio en el embarazo

By Jamie

El insomnio es común en el embarazo, con cada madre a experimentar al menos unas cuantas noches sin dormir. Insomnio ocasional puede ser un inconveniente, pero también muchas noches sin dormir puede ser perjudicial para la mamá y su bebé. Cuando el insomnio se convierte en un problema, y ​​los remedios naturales no están ayudando, es el momento de hablar con su médico.

Causas subyacentes

Si hay problemas físicos que están causando el insomnio, el tratamiento de la preocupación física usando un medicamento que es seguro para su uso durante el embarazo. El ardor de estómago, por ejemplo, es común en el embarazo y puede requerir tratamiento de la prescripción si el caso es grave. Si la nariz tapada hace imposible dormir, el médico puede recomendar un antihistamínico, que puede tener el efecto secundario de producir somnolencia.

Sedantes

La mayoría de los medicamentos que piensan como sedantes se suelen clasificar como sedantes hipnóticos. Crean un estado de descanso de la mente, además de inducir el sueño. Sedantes comunes incluyen Ambien, Lunesta, Rozerem y Sonata. La mayor parte de la información clínica sobre el uso de sedantes durante el embarazo proviene de estudios en animales o informes de casos. Con información limitada, le corresponde a cada mujer embarazada y su médico para sopesar los beneficios y riesgos relativos de la utilización de tales medicamentos. Si su médico le receta un sedante, utilizar la menor dosis que sea efectiva la menor frecuencia posible, y reportar cualquier efecto secundario a su médico de inmediato.

Otras Drogas

Ciertos antidepresivos tricíclicos tienen un efecto sedante. Estos incluyen la amitriptilina y nortriptilina. Estos medicamentos no se han asociado con defectos congénitos de nacimiento en un bebé en desarrollo y pueden ser una mejor opción que los sedantes. Las benzodiazepinas, como Klonopin y Ativan puede causar sedación, pero pueden aumentar el riesgo de defectos congénitos cuando se toman durante el primer trimestre. Al igual que con los sedantes, sólo una mujer embarazada y su médico pueden decidir cuándo los beneficios y riesgos relativos hacen uso de este tipo de medicamentos que vale la pena.