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Hechos sobre mielofibrosis

By Jamie

La mielofibrosis es dolencia de la médula ósea que impide que el cuerpo produzca la cantidad normal de células sanguíneas nuevas. Esta enfermedad daña gravemente la médula ósea, lo cual a su vez puede conducir a la inflamación del hígado y / o bazo. Mielofibrosis a menudo resulta en anemia aguda o incluso la leucemia. Mielofibrosis ocurre con mayor frecuencia en personas mayores de 50 años de edad o más. Los individuos pueden tener mielofibrosis durante un largo periodo de tiempo antes de que surjan los síntomas.

Síntomas

Las personas con mielofibrosis pueden sentirse muy cansado y tener dificultad para respirar. Si el bazo está agrandado, el dolor se puede sentir en el lado izquierdo debajo de las costillas. Las personas afectadas pueden verse pálidos y pueden sangrar y hacerse moretones con facilidad. Algunos pueden experimentar fiebre, sudores nocturnos y un mayor número de infecciones. Los huesos pueden ser doloroso también.

¿Qué causa la mielofibrosis?

La mielofibrosis se produce cuando una sólo una madre hematopoyéticas muta celulares por alguna razón desconocida. Después de que ocurre la mutación, la célula mutada entonces comienza a replicar más células idénticas. Cada célula mutada nuevo tuvo efectos perjudiciales sobre la capacidad del cuerpo para producir células sanguíneas. Por lo general, el cuerpo produce demasiados glóbulos blancos y no suficientes glóbulos rojos.

¿Quién es propenso a desarrollar mielofibrosis?

Cualquier persona puede desarrollar la mielofibrosis, pero más a menudo se desarrolla en las personas mayores. También, puede ocurrir en individuos que tienen mutaciones en los genes MLP o JAK2. Según la Clínica Mayo, un pequeño número de casos de mielofibrosis han contribuido a la exposición tóxica.

Efectos a largo plazo

El agrandamiento del bazo puede conducir a problemas de flujo de sangre que con el tiempo pueden causar las venas en el esófago y el estómago se rompan debido al aumento de la presión sanguínea en esas áreas. Los tumores también pueden formar como resultado de la mielofibrosis. Estos tumores pueden causar sangrado gastrointestinal y convulsiones. La mielofibrosis también pueden causar problemas tales como dolor en las articulaciones y los huesos constante y la gota. Con el tiempo, algunas personas pueden desarrollar leucemia.

Diagnóstico

Los análisis de sangre y agrandamiento del bazo o el hígado pueden ser el primer indicio de la mielofibrosis. El diagnóstico se confirmó con el uso de la biopsia de la médula ósea.

Tratamiento

Myleofibrosis pueden ser tratados con una combinación de transfusiones de sangre, la quimioterapia y los esteroides junto con talidomida. En algunos casos, el bazo puede ser removido para aliviar los síntomas.